BENEFICIOS DE MÉTODO PILATES

BENEFICIOS DEL MÉTODO PILATES

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El método Pilates, a través de sus principios, persigue unos objetivos muy claros, aunque muchas veces se plantean ideas equivocadas entre el gran público de cuales son esos fines.

El Pilates como método no busca moldear el cuerpo de forma escultural, tampoco es sinónimo de belleza sino que pretende que la persona tome conciencia de sus movimientos, de cada una de sus articulaciones y que desarrolle la capacidad de dominar con la mente la cinética del cuerpo humano.

Esta práctica fortalece de forma global el cuerpo y la mente, por lo cual conlleva un alto grado de implicación personal de la persona que se ha decidido a practicarlo.

Estos son a grandes rasgos algunos de los beneficios del Método Pilates:

- Incremento de la fuerza física y mental;

- Mejora del tono general del cuerpo que resulta más proporcionado;

- Mejora de la movilidad de las articulaciones, aumento de la flexibilidad y de la resistencia;

- Prevención de lesiones;

- Ayuda a la recuperación de lesiones.

- Alivio y mejora de los problemas de espalda;

- Mejora de la alineación del cuerpo, evitación de problemas posturales e incremento del equilibrio

- Mejora del sueño;

- Reducción de la fatiga y del dolor.

Los grandes beneficios de los métodos Pilates los hacen ideales para personas convalecientes y con problemas de columna. En general es una práctica sin limitaciones de edad ni género, por lo cual las personas mayores pueden beneficiarse de sus ejercicios no violentos y conseguir una mayor calidad de vida.

Si trabajamos con el método Pilates, esto redundará en una mayor corrección postural. Durante la práctica de Pilates, antes de comenzar cada ejercicio debemos adoptar una postura correcta (estabilizar la cintura escapular y la zona pélvica entre otros), algo que fácilmente transferiremos a nuestra vida diaria y que nos dará una mayor calidad de vida.

Por último, el trabajo del suelo pélvico en Pilates también nos ofrecerá beneficios a nivel de nuestra vida sexual. En el caso de los hombres, puede llegar a aliviar los problemas de disfunción eréctil, y en el de las mujeres el control de la musculatura pélvica nos ayuda a disfrutar de relaciones sexuales de mayor calidad.
Espero que estos beneficios os animen a probar una sesión de Pilates, en cualquiera de sus variedades, si aún no lo habéis hecho.

¿Os animás a tomar el control de vuestro cuerpo?

PILATES “EL MOVIMIENTO CONSCIENTE”

Método Pilates, ¿Qué es?
El Metódo Pilates, o Contrología como lo llamaba su fundador Joseph Pilates (1880-1967), consistía en: “La ciencia y arte del desarrollo coordinado de la mente, el cuerpo y el espíritu a través de movimientos naturales bajo el estricto control de la voluntad”.
Esta definición nos aproxima a la concepción de práctica global con la cual nace el Método Pilates y que continúa hasta hoy en día.
En efecto, el método Pilates propone otra forma de trabajar la fuerza corporal y la resistencia, diferente a las actividades físicas que centralizan sus esfuerzos en la repetición puntual de cargas, como manera de educar el cuerpo y la mente.
En su concepción intervienen técnicas procedentes de muy diversas prácticas, tales como el yoga, el fitness, el ballet, la gimnasia correctiva, la fisioterapia, etc. Por ello es una práctica global e integral que somete todos los movimientos del cuerpo a la supervisión de la mente.

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La práctica del método Pilates sigue séis principios básicos:
- La centralización: fortalecimiento del centro de poder o centro de energía es el factor básico. La zona abdominal y lumbar habilita al cuerpo a moverse libre y equilibradamente, suprimiendo los movimientos perjudiciales. Todos los movimientos del cuerpo tienen su inicio y se sostienen desde el centro, clave fundamental de un cuerpo equilibrado.
- Concentración: habilidad para mantener la atención en cada movimiento que hacemos. Es fundamental concentrarse en los músculos que movemos en cada ejercicio.
- Control mental: la mente como elemento indivisible del cuerpo. Es el principio de todos los movimientos y la voluntad de ejecutarlos.
- Precisión: movimientos lentos, conscientes y coordinados. La precisión es una consecuencia del control mental y de la concentración. En efecto, cada movimiento ha de hacerse de forma correcta y más vale menor cantidad de movimientos que la ejecución masiva y descontrolada de los mismos.
- Fluidez de movimiento: toda la energía debe fluir; la mente y el cuerpo deben funcionar en perfecta armonía, sin interrupciones ni brusquedad.
- Respiración: todos los movimientos han de estar coordinados con la respiración por lo cual ella cumple un papel muy importante en la práctica del método Pilates. Esta tiene su origen en los músculos del centro de poder por lo cual se ve que todo es una globalidad, que todo ha de fluir.
Los resultados de una práctica eficaz son muy significativos: mayor capacidad pulmonar y mejor circulación sanguínea son los primeros fines perseguidos, los cuales después se traducen en fuerza, flexibilidad, coordinación mental y buena postura.
Estos principios persiguen un fin último: la completa armonía de cuerpo y mente, la fusión total. Por eso el método Pilates se nutre de las tradiciones oriental y occidental a la hora de afrontar la búsqueda de la ansiada armonía.
Asimismo las tradiciones orientales ponen su énfasis en la plenitud del individuo, la calma, la flexibilidad y los estiramientos mientras que las tradiciones occidentales ponen especial interés en el movimiento, el tono muscular, la fuerza y la resistencia. Joseph Pilates supo unir mediante la creación de más de 500 ejercicios lo mejor de las dos tradiciones y hasta hoy nos han llegado sus enseñanzas